Continúa el bloque de adulto con los sistemas gastrointestinal, endocrino, neurológico, musculoesquelético y tegumentario. El énfasis es el mismo que en el bloque anterior: reconocimiento del cuadro, prioridad de cuidado y educación, sin protocolos de dosificación.
En la valoración abdominal se sigue el orden inspección, auscultación, percusión y palpación —invertido respecto al resto del cuerpo— porque la palpación puede alterar los ruidos intestinales. La pancreatitis aguda se reconoce por dolor epigástrico irradiado a la espalda, náuseas y elevación de enzimas pancreáticas; el ayuno inicial reduce la estimulación pancreática. En el paciente con ostomía, la valoración del estoma (color rosado o rojo indica buena perfusión; pálido, oscuro o cianótico indica compromiso) es una destreza de enfermería fundamental.
En diabetes mellitus, la hipoglucemia (temblor, diaforesis, confusión) requiere acción inmediata con carbohidratos de absorción rápida, mientras que la hiperglucemia se maneja de forma menos urgente salvo cetoacidosis. El pie diabético se previene con inspección diaria, calzado adecuado y control glucémico. En el hipertiroidismo se vigilan taquicardia, pérdida de peso e intolerancia al calor; en el hipotiroidismo, bradicardia, ganancia de peso e intolerancia al frío.
La Escala de Coma de Glasgow (apertura ocular, respuesta verbal y motora) es el instrumento estándar para valorar el nivel de conciencia. Ante un déficit neurológico súbito —debilidad unilateral, dificultad del habla, asimetría facial— la prioridad de enfermería es activar la respuesta de urgencia y documentar la hora exacta de inicio, dato crítico para la conducta posterior. En convulsiones, la prioridad es proteger al paciente de lesiones y mantener la vía aérea, nunca introducir objetos en la boca.
Ante una fractura sospechada se inmoviliza la extremidad en la posición encontrada y se valora la circulación, sensibilidad y movimiento distal antes y después de cualquier intervención. Las lesiones por presión se clasifican por estadios según la profundidad del tejido comprometido; la prevención con cambios de posición programados, superficies de redistribución de presión y valoración de piel es más eficaz que el tratamiento. Las quemaduras se clasifican por profundidad (superficial, espesor parcial, espesor total) y por extensión; la prioridad inicial siempre es la vía aérea si hay sospecha de inhalación de humo.
En todo el bloque, el dato que cambia una respuesta compatible con la normalidad a una que exige acción inmediata suele ser el cambio agudo respecto al estado basal del paciente, más que un valor aislado fuera de rango.
1. ¿Cuál es el orden correcto de la exploración física del abdomen?
En el abdomen la auscultación precede a la percusión y a la palpación, al contrario que en el resto del cuerpo, porque manipular la pared abdominal modifica los ruidos intestinales y falsearía el hallazgo. La inspección siempre abre la exploración. Fuente: técnica de exploración abdominal, contenido estándar de la valoración de enfermería.
2. ¿Cuánto tiempo debe auscultarse un cuadrante antes de concluir que no hay ruidos intestinales?
Concluir que existe ausencia de ruidos exige auscultar de forma sostenida durante varios minutos en el mismo cuadrante, porque los ruidos son intermitentes y una escucha breve solo permite afirmar que están presentes, nunca que faltan. El hallazgo se documenta por cuadrantes. Fuente: técnica de auscultación abdominal en la valoración de enfermería.
3. ¿Qué hallazgos sugieren un íleo en el postoperatorio abdominal?
El íleo se manifiesta con distensión, ausencia o disminución marcada de los ruidos intestinales y falta de expulsión de gases y heces, y suele acompañarse de náusea. La movilización precoz y el control del dolor son las medidas de enfermería que más contribuyen a prevenirlo. Fuente: valoración de las complicaciones digestivas postoperatorias en enfermería.
4. ¿Qué aspecto del estoma indica una perfusión adecuada?
Un estoma bien perfundido se ve rosado o rojo brillante y húmedo; la palidez, el tono oscuro o el aspecto negruzco indican compromiso vascular y obligan a notificar de inmediato. La valoración del color forma parte de cada cambio de dispositivo. Fuente: cuidado del paciente ostomizado, práctica estándar de enfermería.
5. ¿Qué es fundamental para proteger la piel alrededor de un estoma?
El recorte del dispositivo debe ajustarse al contorno del estoma: un margen excesivo expone la piel al efluente y produce dermatitis, y un orificio demasiado estrecho lesiona el estoma. El cambio innecesariamente frecuente daña la piel por el despegado repetido. Fuente: cuidado de la piel periestomal en el paciente ostomizado.
6. ¿Qué aspecto se prioriza en la educación de una persona recién ostomizada?
El objetivo es que la persona maneje su dispositivo con autonomía y sepa reconocer los signos de alarma —cambio de color del estoma, ausencia de efluente, dolor, lesión de la piel—, junto con el acompañamiento de la adaptación emocional. La dieta se orienta de forma progresiva. Fuente: educación al paciente ostomizado, práctica estándar de enfermería.
7. ¿Cómo se describe típicamente el dolor de la pancreatitis aguda?
El dolor epigástrico intenso con irradiación a la espalda, que a menudo mejora en posición fetal, es la presentación característica y suele acompañarse de náusea y vómito. La valoración del dolor y la vigilancia del estado hemodinámico son prioridades de enfermería en la fase aguda. Fuente: valoración del paciente con pancreatitis aguda en enfermería médico-quirúrgica.
8. ¿Cuál es el fundamento del ayuno inicial en algunos cuadros abdominales agudos?
El ayuno reduce el estímulo secretor y el trabajo mecánico del tubo digestivo mientras se controla la fase aguda, y se acompaña de hidratación por vía parenteral y de higiene bucal frecuente. La reintroducción de la dieta se hace de forma progresiva según la tolerancia. Fuente: fundamentos del reposo digestivo en el cuidado de enfermería.
9. ¿Qué hallazgo sugiere una hemorragia digestiva alta?
La sangre digerida da al vómito un aspecto de poso de café y a las heces un color negro y alquitranado con olor característico. Ante ese hallazgo se valoran los signos vitales y de perfusión y se notifica de inmediato, porque la pérdida puede ser importante antes de que la presión arterial caiga. Fuente: reconocimiento de la hemorragia digestiva en el paciente hospitalizado.
10. ¿Qué combinación de medidas previene el estreñimiento durante la hospitalización?
El estreñimiento hospitalario se explica por la inmovilidad, el cambio de dieta, los medicamentos y la falta de intimidad; actuar sobre esos cuatro factores es más eficaz que recurrir de entrada al laxante. Respetar la privacidad y el momento habitual de eliminación es una intervención frecuentemente olvidada. Fuente: prevención del estreñimiento en el paciente hospitalizado, práctica estándar de enfermería.
11. En un paciente con diarrea abundante, ¿qué es prioritario vigilar?
Las pérdidas digestivas abundantes arrastran agua y electrolitos, por lo que la vigilancia se centra en el balance hídrico, las mucosas, la diuresis, la presión arterial y los signos de alteración del potasio. La protección de la piel perianal se añade al plan de cuidados. Fuente: cuidado del paciente con diarrea en enfermería médico-quirúrgica.
12. ¿Qué medida se aplica ante un paciente con diarrea de sospecha infecciosa por esporas?
Frente a microorganismos formadores de esporas el gel de alcohol no es eficaz y la higiene debe realizarse con agua y jabón por arrastre mecánico, junto con precauciones de contacto y limpieza ambiental con el producto adecuado. Es una de las excepciones más importantes a la regla general del alcohol. Fuente: recomendaciones de control de infecciones frente a microorganismos esporulados.
13. ¿Qué diferencia la instauración de la hipoglucemia respecto a la de la hiperglucemia?
La hipoglucemia es un cuadro de minutos que amenaza de forma inmediata la función cerebral, mientras que la hiperglucemia suele instaurarse en horas o días. Esa diferencia de tiempo es la que justifica que, ante la duda, se actúe primero como si fuera hipoglucemia. Fuente: valoración de las complicaciones agudas de la diabetes en enfermería.
14. ¿Qué se enseña a una persona con diabetes sobre el cuidado de sus pies?
La neuropatía puede ocultar una lesión hasta que se infecta, por lo que la inspección diaria —con espejo si es necesario—, el secado entre los dedos, el calzado adecuado y la consulta precoz ante cualquier herida son la base de la prevención. El calor local y la manipulación de callos han causado lesiones graves. Fuente: educación sobre prevención del pie diabético, consenso de práctica clínica.
15. ¿Por qué se valora la sensibilidad en los pies de una persona con diabetes?
La pérdida de la sensibilidad protectora hace que una rozadura, una quemadura o un cuerpo extraño pasen inadvertidos hasta que se complican, y por eso su valoración periódica identifica al paciente que necesita una vigilancia más estrecha del pie. Fuente: valoración de la neuropatía periférica en la prevención del pie diabético.
16. ¿Qué manifestaciones acompañan a la hiperglucemia mantenida?
El exceso de glucosa arrastra agua en la orina, lo que explica la poliuria y la polidipsia compensadora, mientras que la incapacidad de utilizar la glucosa produce hambre y pérdida de peso. Este conjunto orienta la valoración inicial y el seguimiento del control metabólico. Fuente: valoración del paciente con hiperglucemia en enfermería médico-quirúrgica.
17. ¿Qué se enseña a una persona con diabetes sobre cómo actuar cuando enferma?
Durante una enfermedad intercurrente las necesidades cambian y el control puede descompensarse, de modo que se intensifica la monitorización, se mantiene la hidratación y no se suspende el tratamiento sin indicación. El paciente debe saber cuándo consultar. Fuente: educación sobre el manejo de los días de enfermedad en la persona con diabetes.
18. ¿Qué conjunto de manifestaciones orienta a un exceso de función tiroidea?
El exceso hormonal acelera el metabolismo, lo que se traduce en taquicardia, pérdida de peso pese a un apetito conservado, sudoración, intolerancia al calor y nerviosismo. El cuadro opuesto —bradicardia, ganancia de peso, intolerancia al frío— corresponde al déficit. Fuente: valoración de los trastornos tiroideos en enfermería médico-quirúrgica.
19. ¿Qué manifestaciones se asocian al déficit de función tiroidea?
El déficit hormonal enlentece el metabolismo y produce bradicardia, ganancia de peso, intolerancia al frío, piel seca, estreñimiento y enlentecimiento cognitivo. En el adulto mayor el cuadro puede confundirse con depresión o con deterioro cognitivo. Fuente: valoración de los trastornos tiroideos en enfermería médico-quirúrgica.
20. ¿Qué tres componentes valora la Escala de Coma de Glasgow?
La escala puntúa la apertura ocular, la mejor respuesta verbal y la mejor respuesta motora, y su valor está en la comparación seriada más que en una cifra aislada. La valoración pupilar es complementaria y se registra por separado. Fuente: instrumento de valoración del nivel de conciencia de uso estándar en la práctica clínica.
21. ¿Qué hace útil la valoración neurológica repetida en el mismo paciente?
El valor de la valoración neurológica está en la comparación: una puntuación estable tranquiliza y un descenso progresivo obliga a notificar, aunque las cifras absolutas sigan pareciendo aceptables. Por eso se registra siempre el desglose y la hora. Fuente: principios de la monitorización neurológica en el cuidado de enfermería.
22. Un paciente presenta debilidad de un lado del cuerpo y dificultad para hablar de inicio súbito. ¿Qué es prioritario?
Ante un déficit neurológico focal de inicio súbito, el tiempo condiciona las opciones terapéuticas, de modo que la prioridad es activar la respuesta de urgencia y registrar con precisión la hora del último momento en que el paciente estuvo bien. La ingesta oral está contraindicada hasta valorar la deglución. Fuente: manejo inicial del déficit neurológico agudo en el paciente hospitalizado.
23. ¿Por qué se valora la deglución antes de ofrecer alimentos tras un evento neurológico?
La alteración de la deglución es frecuente tras un evento neurológico agudo y con frecuencia silenciosa, de modo que ofrecer alimentos o líquidos antes de valorarla expone al paciente a una neumonía por aspiración. La valoración sigue el protocolo institucional. Fuente: prevención de la broncoaspiración tras un evento neurológico agudo en enfermería.
24. Durante una convulsión, ¿qué debe hacer la enfermería?
Durante la crisis se retiran los objetos peligrosos, se protege la cabeza, se lateraliza al paciente cuando es posible y se cronometra la duración, sin introducir nada en la boca ni sujetar los movimientos. Después se valora el estado postcrítico y se documenta la descripción completa. Fuente: manejo de la crisis convulsiva en el paciente hospitalizado, práctica estándar de enfermería.
25. ¿Qué debe recoger la documentación de una crisis convulsiva?
La descripción objetiva de la crisis —cuándo empezó, cuánto duró, qué zonas se afectaron, si hubo desviación de la mirada, relajación de esfínteres y cómo fue la recuperación— es la información sobre la que se apoyará el diagnóstico posterior. La impresión general no es un dato utilizable. Fuente: documentación objetiva del episodio convulsivo en el expediente de enfermería.
26. ¿Qué medidas preventivas se adoptan en un paciente con riesgo de crisis convulsivas?
Las precauciones se centran en reducir el riesgo de lesión durante una crisis: barandas protegidas, cama baja, material de aspiración y oxígeno accesibles y vigilancia adecuada. La restricción no previene la crisis y añade riesgo de lesión. Fuente: precauciones frente a crisis convulsivas en el paciente hospitalizado.
27. ¿Qué característica de una cefalea obliga a notificar sin demora?
Una cefalea de inicio brusco y máxima intensidad, o acompañada de fiebre, rigidez de nuca, alteración del nivel de conciencia o déficit focal, obliga a notificar de inmediato. Las cefaleas con patrón conocido y estable requieren valoración, pero no la misma urgencia. Fuente: valoración de los signos de alarma en la cefalea, contenido estándar de la práctica clínica.
28. ¿Cómo se valora la fuerza muscular de forma comparativa?
La exploración simétrica de grupos musculares equivalentes es lo que permite detectar una asimetría, que es el hallazgo con mayor valor localizador. Se documenta con una escala reproducible para que el siguiente profesional pueda comparar. Fuente: técnica de exploración neurológica básica en la valoración de enfermería.
29. ¿Qué precaución se aplica en una extremidad con pérdida de sensibilidad?
Sin sensibilidad protectora, una quemadura o una compresión pasan inadvertidas hasta que la lesión está establecida, por lo que la inspección visual regular sustituye a la señal de dolor. Se evitan las fuentes de calor y de frío directas y las presiones mantenidas. Fuente: cuidado de la extremidad con déficit sensitivo en la práctica de enfermería.
30. Un paciente con inmovilización de una extremidad refiere dolor intenso desproporcionado y parestesias. ¿Qué corresponde?
El dolor desproporcionado que no cede con la analgesia habitual, acompañado de parestesias y de aumento de la tensión del compartimento, es la manifestación precoz del síndrome compartimental y constituye una urgencia. Aumentar la analgesia sin notificar enmascara el signo de alarma. Fuente: reconocimiento del síndrome compartimental en el paciente con lesión musculoesquelética.
31. ¿Qué se valora en el control neurovascular distal de una extremidad inmovilizada?
El control neurovascular recorre color, temperatura, pulso, llenado capilar, sensibilidad y movilidad distales, y se compara siempre con la extremidad contralateral. Cualquier deterioro respecto a la valoración anterior se notifica sin esperar. Fuente: valoración neurovascular en el paciente con inmovilización, práctica estándar de enfermería.
32. ¿Qué se enseña a un paciente con un yeso recién colocado?
Introducir objetos bajo el yeso produce lesiones que no se ven y se infectan, y mojarlo altera su integridad. El paciente debe saber que el dolor creciente, el hormigueo, el cambio de color o el mal olor obligan a consultar sin esperar. Fuente: educación al paciente con inmovilización enyesada, práctica estándar de enfermería.
33. ¿Qué principio orienta la movilización en el postoperatorio de una fractura de cadera?
La carga permitida y las restricciones de posición dependen del tipo de intervención y las fija el equipo quirúrgico, de modo que la enfermería las aplica y las enseña al paciente y al cuidador. El reposo prolongado añade complicaciones sin beneficio. Fuente: cuidado postoperatorio en la fractura de cadera, práctica estándar de enfermería.
34. ¿Qué precaución se enseña tras una artroplastia total de cadera?
Las restricciones de posición —evitar la flexión excesiva, la aducción más allá de la línea media y la rotación indicada— previenen la luxación de la prótesis, y se apoyan en asientos elevados, cojines de abducción y dispositivos de ayuda. Las precauciones concretas y su duración las indica el equipo quirúrgico. Fuente: educación al paciente tras artroplastia de cadera, práctica estándar de enfermería.
35. ¿Qué caracteriza a una lesión por presión de estadio uno?
El estadio uno se define por un eritema que no palidece a la presión sobre piel íntegra, y su reconocimiento es la última oportunidad de revertir el daño sin pérdida de continuidad de la piel. En piel oscura la valoración se apoya en cambios de temperatura, consistencia y dolor. Fuente: sistema de clasificación de las lesiones por presión de amplia adopción clínica.